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Diseño editorial

Descubrí no hace mucho las charlas de Webstock. Este evento es una cita anual para todo aquel que esté intensamente interesado en temas web, aún así, lo recomiendo también como fuente de inspiración para cualquier diseñador. Los temas suelen girar entorno la accesibilidad, la usabilidad, la continua actualización de los estándares web y mil y una estrategias de buenas prácticas. La lástima es que se celebre en Nueva Zelanda y la asistencia física nos pueda agujerear los bolsillos.

Las charlas son de 30 minutos y, lo siento, no hay subtítulos. Así que poneos cómodos si queréis atacarlas, les sacaréis jugo. Si os da pereza, los links son buenos clicks.

Esta vez, quiero compartir la charla de Miranda Mulligan: Your survival is designed.

Actualmente, lidera el Knigh Lab de la Northwestern University, un equipo de ingenieros, periodistas, diseñadores y docentes que experimentan y desarrollan nuevos métodos que ayuden al periodismo a mantener su calidad caminando hacia este futuro web y dispositivos que ya se les está cayendo encima.

Su charla se basa en su experiencia como Design Director para The Boston Globe. Es interesante porque toca varios palos: el diseño web, el diseño editorial, este concepto tan de moda del Design Thinking y, entre otras cosas, la tradicional mala práctica de no contar con diseñadores en decisiones clave. Nos cuenta de telón de fondo por su disertación que sí, que el diseñador es un líder. ¿Por qué no iba a serlo? Es el pegamento entre el contenido y su comprensión.

+ Posts de Miranda Mulligan en Knigh Lab
+ Definición de Design Thinking
+ Documental Design & Thinking
+ Webstock.org

Vladimir Nabokov ya hizo decir a su personaje John Krug en Bend Sinister que era un esclavo de las imágenes. Pero la verdad tras el personaje es que el mismo autor era algo quisquilloso. Es famoso como instruyó a las editoriales como, y como no, debía ser la portada de Lolita, su obra maestra. Y uno de mis libros favoritos, porque no decirlo.

Así mismo se explicaba a sus editores en 1955:

“Quiero colores puros, nubes suaves que se derritan, detalles precisos en los dibujos, un rayo de sol después de la lluvia que se refleja en los surcos y baches de un camino que se desvanece. Y nada de chicas… ¿Quién sería capaz de ilustrar de forma romántica y delicada Lolita sin freudianismos (una lejanía que se disuelve, un suave paisaje americano, una carretera nostálgica… ese tipo de cosas)? Hay un tema al que me opongo rotundamente: cualquier tipo de representación de una niña.”

Con el tiempo, dejó correr sus demandas. Pero viendo el conflicto de sintetizar en una imagen la complejidad de la obra, que al mismo Nabokov le inquietaba, Lolita: The Story of a Cover Girl recopila una colección de cubiertas de este clásico. 80 diseñadores gráficos e ilustradores, lo mejor de cada casa, se reúnen para ver tras las lentes del diseño el basto paisaje cultural que nos dejó este novelón.

Además, se incluyen ensayos sobre el arte de las portadas y de Lolita, en particular. Alice Twemlow, fundadora de la MFA in Design Criticism en la New York’s School of Visual Arts, nos ofrece una taxonomía de los principales estilos de diseño: los que emplean objetos, y deletran el nombre de Lolita como si quisieran reconstruirla en un todo mediante lo banal de su vida diaria; aquellos que se centran en la obsesión de Humbert; los que se basan en la sensación de tener a Humbert en la visión periférica de Lolita; los estrictamente tipográficos que citan fragmentos de la obra, como por ejemplo, su gran openning con el que os dejo:

“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta”

covers_lolita

+ Lolita – The Story of a Cover Girl: Vladimir Nabokov’s Novel in Art and Design
+ Artículo en Huff Post: 7 stunning Lolita Book Cover Redesigns

Sería raro que te dejara frío esta colección de ilustraciones de la revista Shidai manhua (Modern Sketch), una publicación satírica china que surgió sobre los años 30.

Una vez superada la cruel criba del tiempo, sorprende como Modern Sketch capturó las crisis y las contradicciones que han definido al gigante lo largo del siglo XX. Así que no es casualidad que estemos ante una de las obras centrales de la la era dorada del cómic chino.

Os dejo con al cubierta del primer número. Si disponéis de tiempo, echadle una ojeada a la galería de 50 Watts. Y si disponéis de más tiempo todavía, podéis leer el ensayo de John A. Crespi sobre los 39 volúmenes que conforman la obra.

+ Modern Sketch
+ John A. Crespi

Books! (o ¡Libros!, Llibres!, Libri, Livres…)  es una de las obras más valoradas de la historia del libro infantil. Publicado por primera vez en 1962, Murray McCain y John Alcorn nos ofrece un juego textual y visual donde el pequeño lector descubrirá que el libro es un objeto, industria, lenguaje, conocimiento, emoción, diversión… un mundo propio.

En el momento de su publicación fue reconocido como uno de los 50 mejores libros del año por el American Institute of Graphic Arts y el New York Times lo reconoció como el mejor libro infantil del año. No está de más puntualizar que John Alcorn fue cofundador de Push Pin Studio, enclave donde junto a Milton Glaser sentaron cátedra durante los años 60.

Y lo compré sin saber nada, tan solo me pareció fantástico. Dios protege la inocencia.

+ ¡Libros!, editado por Gustavo Gili

Bien, hoy empieza el Salón Internacional del Cómic de Barcelona. Pero lo que quiero destacar es que Sant Jordi está al caer también. Qué mejor excusa para numerar y hacer wishlist con las obras nominadas en esta edición. Durante esta semana sabremos los ganadores… pero saber quién gana solo me interesa en el deporte.

Mejor obra de autor extranjero publicada en España

Mejor obra de autor español publicada en España

Martina Casonato advierte que esto no es Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino. Es un proyecto sobre el placer de la lectura y sobre la diferencia entre lo real y aquello que parece real, aunque tampoco sería eso. Ya más bien, nos cuenta, es un proyecto sobre ti, el Lector.

Como experiencia, nos regala el primer capítulo en la cubierta, velada por una sobrecubierta que, por cierto, también contiene un espejo. La novela contiene otra novela escondida, una subhistoria sobre la simetría en la cual el espejo nos será de buena ayuda. Los tratamientos tipográficos están a la orden, y los experimentos con los formatos también. En fin, no voy a añadir nada que ella misma pueda contar. Mirad, admirad y leedla.

+ Martina Casonato


Existe una particular experiencia estética cuando estás ante la presencia de algo que es al mismo tiempo compleja y simple. El ingenio de Warja Lavater en su interpretación de clásicos es aplastante: mediante libros acordeón, transcribía los textos de los cuentos de hadas clásicos en símbolos abstractos. Ahí es nada. Le llamaba Versión Picótrica Geometrizada que, según la propia Lavater, incentivaba la creatividad y la imaginación de los niños.

Sus dos primeras obras son Guillermo Tell y La caperucita roja, que es la que destaco en este caso.

Pues si representamos la caperucita con un círculo rojo, la abuela como uno azul, el lobo, negro y la casa como un rectángulo marrón… ¿cuán lejos nos puede llevar esto? No lo quieras creer, pero funcionar… funcionaba y lo sigue haciendo. Casi 5 metros de cuento sin necesitar una sola palabra.

No es casualidad que su primer editor, Maeght, fuera también un  galerista francés sensibilizado con las vanguardias: Braque, Chillida, Calder, Kandinsky, Chagall… Y escondida en sus libros, Warja Lavater.

+ Warja Lavater
+ Chaperon Rouge
+ Obras de Warja Lavater