A primera vista, parece que estas montañas no puedan ser reales. Pero lo son. Retoques de color más arriba o más abajo según el autor de la instantánea, las formaciones geológicas del parque Zhangye Danxia, China, son el resultado de capas de arenisca y varios minerales durante más de 24 millones de años, desde la era cretácea.

El tiempo se tomó sus propias herramientas para crear este Patrimonio de la Humanidad. Primero, dejó que todo se comprimiera en pesadísimas rocas. Después un ligero choque entre las placas tectónicas indoaustraliana y eurasiática crearon estas ondulaciones que se pueden apreciar en las montañas. Para aprovechar el choque, el Tiempo no perdió el tiempo y, de paso, creó la famosa cordillera del Himalaya.

Según la estación del año, el color se puede apreciar más o menos luminoso. Su época más espléndida es después de primavera, especialmente cuando se pone el sol y la sombra tiene la oportunidad de contrastar brutalmente.

No es un fenómeno natural único de estas características. Podéis echarle una ojeada al Rainbow Range en British Columbia, Canadá, o el gustosamente visitado Cerro de los Siete Colores ubicado en la Quebrada de Purmarca, provincia de Jujuy, Argentina.

+ Espectáculo servido en Huffington Post
+ Colores más natural en Telegraph

El Marina Abramovic Institute busca fondos. En este centro, los alumnos se podrán sumergir el método de Abramovic. El centro aportará un espacio educativo basado en talleres, residencias e investigación, con especial hincapié en cómo embrollar con éxito el arte, la tecnología, la ciencia y, por ende, la espiritualidad.

Para empezar, las aportaciones en Kickstarter ayudarán a desarrollar el diseño del concepto y del espacio: programación, oficina de operaciones, el diseño arquitectónico de los espacios necesarios y sus elementos. Rem Koolhaas y Shohei Shigematsu de la OMA (Office for Metropolitan Architecture) son los encargados de crear un nueva interacción entre audiencia y artistas.

Podéis leer más detalles de lo que el instituto MAI tiene en mente en Kickstarter. Pero para promocionar le proyecto os dejo una de sus varias iniciativas, ¡la más lamentable! Tenemos nueva candidata para el Club del chiste.

+ MAI: The Founders

duchamp-barbie
Children of Duchamp
es una interpretación contemporanía de la filosofía Dadaista de Duchamp. Nobutaka Aozaki ha creado algunas variaciones de la famosa rueda de bicicleta utilizando productos manufacturados tan populares como mobiliario de IKEA, muñecos de Playmobile o la misma Barbie.

Sin mucho más que añadir,
AMO este packaging de Barbie.

+ Nobutaka Aozaki

Ollie Willis no es golfista, pero encontró la analogía perfecta entre el golf y su trabajo, el diseño tipográfico. Ambas cosas requieren paciencia, precisión y someten a sus respectivos profesionales a sentimientos de frustración que, por suerte, acaban en una sensación de plenitud.

La madera y el césped artificial de su “g”, en caja baja y sin serifa, es la primera letra de la serie que ha creado Willis. El diseño no ha sido arbitrario. El diseñador no solo ha seguido algunas normas tipográficas, si no que también se ha ajustado a las arquitectura específica que hay detrás de una pista de minigolf, basada, sobretodo, en ángulos de 45º y 90º para que la jugabilidad sea óptima.

Más adelante, el autor pretende desarrollar más letras que, por cierto, tiene en mente que se puedan combinar para crear palabras, nombres, frases… recorridos más largos.

+ Ollie Willis

Google Cultural Institute pone a la disposición del público una serie de joyas culturales. El equipo de Google sigue asociándose con diferentes instituciones para actualizar y extender sus galerías online. Como ellos cuentan, podremos encontrar obras de arte, monumentos históricos y sitios declarados patrimonio de la humanidad. Podemos visitar y pasear (literalmente) por el Palacio de Versalles, Pompeya o ver, por ejemplo, la colección de la Morgan Library & Museum. Este espacio privilegiado de Manhattan tiene la enorme fortuna de poseer grabados de Durero, acuarelas de Delacroix, estudios de Tintoretto o incunables iluminados por el mismísimo Gerolamo da Cremona.

Es palpable que he estado visitando esta última galería con bastante placer… ¡Cof!

La posibilidad de hacer el deseado Zoom hasta el punto de apreciar pinceladas o ver restos de hebras de pincel en la pintura está totalmente disponible. Incluso puedes escoger dos obras para comprobarlas al detalle con varias herramientas. Como no, puedes compartir con tus contactos aquello que desees o guardarte las piezas que más te gusten para crear tus propias galerías.

No tenemos paredes, ni dinero, suficientes para nutrirlas de patrimonio histórico. Pero como siempre, Google continua expandiendo su idea radical de convertir su Firma en el epicentro de información mundial. Y nosotros, como usuarios, de momento, deberíamos tener bastante que celebrar. No sabemos nada de los acuerdos a los que han llegado con todos aquellos que les han facilitado sus materiales, pero con Google Books ya hubo bastante polémica: Google and the World Brain es un documental que fue seleccionado en Sundance este mismo año que nos puede escandalizar un poco. Todavía puede verse online en el site de Sense Ficció, si os interesa y no os molesta el doblaje en catalán.

+ Google Cultural Institute